Cambio gerencial de Alcasa profundiza tensión en el chavismo

Lun 27/02/2012 - 08:32
Elio Sayago
Por: 
María Ramírez Cabello (Correo del Caroní)

Lunes, 27 de Febrero de 2012. "No es una persona la que asume la presidencia de Alcasa, es un grupo económico y político y por eso hago esa alerta al presidente Chávez, a los trabajadores y al pueblo de Guayana”, advirtió Elio Sayago en respuesta al nombramiento de Ángel Marcano.

El trabajador-presidente y representante del control obrero señala a Ángel Marcano (FBT), quien lo reemplaza en el cargo, a José Gil y al ex ministro de Trabajo, José Ramón Rivero, de ser “ejecutores de la política del gobernador Francisco Rangel Gómez, y el año pasado prácticamente destruyeron a Alcasa durante el paro de 34 días”, bajo el consentimiento del ex ministro José Khan y el canciller Nicolás Maduro.

Sayago también expresó su molestia con la CVG porque “nunca aprobó los puntos de cuenta”.

“No voy a dejar de hacer todo lo necesario para salvar a Alcasa”

El presidente saliente de CVG Alcasa deja la mesa servida. Todavía no se asume como ex presidente, pues más de 24 horas después del anuncio realizado por el vicepresidente de la República, Elías Jaua, en torno a la designación de Ángel Marcano, como nuevo titular de la pionera del aluminio, no ha recibido la notificación formal de su remoción.

Paso a paso, detalla la agenda de ésta y la próxima semana. Reunión con una comisión china en Caracas hoy y firma de acuerdos con el Banco Industrial de Venezuela para la obtención de recursos, destacan en la planificación.

Ayer, justo cuando se anunció por televisión su destitución, Sayago trabajaba. Sostuvo que no fue notificada previamente y esa es, ahora, una de sus principales exigencias, “la formalidad institucional en cuanto a la remoción para rendir cuentas”.

En el plano institucional, reconoce que este tipo de cargos son de libre remoción, “a donde nos llame la revolución allí vamos a estar”, pero -destaca- “tengo 33 años vinculado a las empresas básicas y llegué a Alcasa no porque soy Elio Sayago sino por mi vinculación con los trabajadores”.

Se adentra en otras esferas y, como antes, ratifica que Ángel Marcano, el dirigente sindical José Gil y el ex ministro de Trabajo, José Ramón Rivero, “son ejecutores de la política del gobernador (Francisco) Rangel Gómez, y el año pasado prácticamente destruyen a Alcasa durante el paro de 34 días”, con el aval del ex ministro de Industrias Básicas y Minería, José Khan, y el canciller Nicolás Maduro.

Describió las zancadillas, auspiciadas por la Fuerza Bolivariana de Trabajadores (FBT), “mandaron a impostores a China en nombre de la presidencia de Alcasa y trajeron a representantes de China con la investidura de la Cancillería (…) utilizaron estrategias de violencia como método, utilizaron la calumnia al usar a una señora para intentar señalar que había usado la violencia contra ella y nos llamaron a Cuba y personalmente nos dijeron estaba destituido en nombre del presidente de la República”.

Cada punto de cuenta desde diciembre de 2010 para solicitar recursos, aprobación de financiamiento de clientes nacionales y gestiones en cuanto a los US$ 403 millones para adecuación tecnológica, con soporte del Fondo Chino, encontró trabas. “La CVG nunca aprobó los puntos de cuenta, ni siquiera la administración actual porque simplemente son los mismos actores”, dijo.

Por eso, asegura, “no es una persona la que asume la presidencia de Alcasa, es un grupo económico y político y por eso hago esa alerta al presidente Chávez, a los trabajadores y al pueblo de Guayana”.

Expectativas
A juicio de Sayago, está en peligro el control obrero, la corresponsabilidad de los trabajadores y el avance de la revolución.

Empero, el trabajo continúa. Indicó que entre marzo y mayo, deben materializarse los US$ 403 millones para la transformación de Alcasa, así como los US$ 90 millones para la compra de materias primas, “mientras se aprueban los US$ 460 millones para lograr la estabilidad por al menos dos años”.

Destacó que han tenido conversaciones con la banca pública y en esta semana esperaban afinar los contratos “hacia la incorporación masiva de celdas para que aumente la producción”.

Además, tenían previsto culminar las negociaciones con el Banco Industrial de Venezuela para una triangulación, “ya tenemos un borrador del contrato donde una empresa internacional con relación con bancos europeos estaría disponiendo de US$ 2.400 millones”.

“Mañana (hoy) tengo reuniones con los chinos sobre materias primas, el proyecto continúa. No me puedo paralizar hasta que formalmente no me llegue (la remoción), legal e institucionalmente es así”, destacó.

Sayago señaló que seguirá en la lucha. “No voy a dejar de hacer todo lo necesario para salvar a Alcasa y a las empresa. Yo tengo que apostar a que todos estos proyectos continúen, ¿quién lo va a hacer? es secundario, pero hay hechos concretos que definen el comportamiento de ese grupo, sería cómplice si no advirtiera de ese comportamiento”.

Sin apuros
El presidente entrante, Ángel Marcano, indicó que hoy en la tarde ya debería estar asumiendo el timón de Alcasa, una vez se formalice la remoción de Sayago. “Seguramente ya se hizo la comunicación, pero como es fin de semana, debo esperar a que se le notifique formalmente a Sayago”, indicó.

Producción en picada. Actualmente la reductora del aluminio cuenta con 151 celdas activas de un parque de 396 celdas, luego de la restricción eléctrica que obligó al cierre de las líneas I y II. El déficit de insumos provoca que el aluminio producido contenga alto hierro.
Protestas laborales. Los reclamos son recurrentes. Actualmente, más de 30 trabajadores de la industria están encadenados en el edificio administrativo para exigir el pago de sus prestaciones sociales. El déficit financiero de la empresa la obliga a sobrevivir con subsidios, pues no tiene capacidad de cubrir ni siquiera el pago de la nómina.
Apuesta china. Los US$ 403 millones, anhelados desde 2010, son la gran esperanza de la industria, aunque algunos trabajadores se mantienen incrédulos. Con la inversión en las áreas de reducción, fundición y laminación aspiran acercarse a la capacidad de producción de 170 mil toneladas de aluminio primario y elevar la laminación de 35 mil toneladas a 116 mil toneladas.
Decepción generalizada. En Alcasa no sólo hay que lidiar con el descalabro financiero y operativo, sino con el desencanto general en la masa laboral. Las promesas que, en algún momento, sirvieron para despertar interés en los trabajadores ya no logran el mismo efecto. La incertidumbre y la decepción ocupan casi todo el terreno.