Reforma Laboral y reenganche del trabajador despedido

Dom 05/02/2012 - 20:36
Por: 
Atilio Hernández R. *
Notas Laborales

Todo derecho supone la existencia de una autoridad pública que sea capaz de garantizar su cumplimiento o, en caso de violación de ese derecho, que sea capaz de restablecer al titular de ese derecho en su disfrute o ejercicio e imponer las sanciones que correspondan al transgresor. La ley debe establecer un procedimiento o proceso, sea administrativo o judicial, que garantice el disfrute pleno del derecho de que se trate.

En el caso del derecho a la estabilidad en el trabajo, la permanencia del trabajador en el puesto de trabajo sin desmejoras ni traslados arbitrarios está remitido en la actual Ley Orgánica del Trabajo al conocimiento y decisión de los Inspectores del Trabajo para los casos de estabilidad absoluta o de reenganche obligatorio; y en los casos de estabilidad relativa o de reenganche sustituible por el pago de una indemnización de despido, a los Jueces de Estabilidad del Circuito Judicial Laboral.

En la reforma laboral que se ha prometido para el Primero de Mayo de este año 2012, a mi juicio deben resolverse varios aspectos.

Primero, si se dota a todos los trabajadores de un régimen de estabilidad laboral absoluta que impida los despidos injustificados así como las desmejoras o traslados arbitrarios, en forma similar al que establece la Ley de la Función Pública para los funcionarios públicos de carrera.

Segundo, si se mantiene la competencia para conocer de los procedimientos de calificación de despido o de reenganche bajo la decisión de los Inspectores del Trabajo o si se colocan en manos de los Tribunales del Trabajo.

Tercero, si se establece un sistema que haga de efectivo cumplimiento las órdenes de reenganche que emita las autoridad administrativa o judicial del trabajo.

Cuarto, si se establecen sanciones pecuniarias contra aquellos gerentes, sean del sector privado o del sector público, que se nieguen a recibir y/o cumplir las órdenes de reenganche que emitan las autoridades del trabajo.

Quinto, si se hace obligatorio el pago del salario al trabajador hasta el término del procedimiento de reenganche, para que no se le someta a la extorsión de quedarse sin el sustento para su familia.

Sexto, si se establece de manera clara que todo cobro de prestaciones sociales efectuado una vez abierto el procedimiento de reenganche, no pone fin a la relación de trabajo y no extingue la acción de reenganche que haya propuesto el trabajador.

Séptimo, si se establece que en todo caso de egreso del personal por despido, renuncia, pensión, jubilación u otra causa, las empresas públicas o privadas, estén obligadas a mantener la estabilidad numérica de su nómina ingresando sus sustitutos.

Octavo, redefinir el seguro de paro forzoso en los casos que la ley permita la reducción de nómina por causa económica o tecnológica garantizando el pago de salario mínimo hasta la recapacitación y reinserción laboral.

Correo: notaslaborales@gmail.com
Mensajes: 0414-341 3641